Propiedades del corcho: térmica, acústica y más

El alcornoque es la especie única del mundo, que produce tan gruesa corteza de construcción uniforme, que crece espontáneamente, como resultado de la disminución del tejido que cubre el árbol. La corteza de este árbol - coloquialmente "corcho"- está formado de células poliédricas, vacías en su interior, estrechamente ligadas unas a otras, que componen el tejido suberoso (aproximadamente el 80% de su volumen es gas, sobre todo nitrógeno). Estas células son, por si mismas, muy impermeables, ya que la transferencia de líquidos entre ellas es muy lenta. La calidad del corcho es proporcional al número de años que tarda en producirse. Este gas constituye casi el 90% del corcho, de ahí su peso ligero y su compresibilidad. El corcho es un material extraordinario, de propiedades únicas. Es un producto completamente natural, renovable y biodegradable. Por eso, su producción no produce ninguna contaminación ni perjuicio al ecosistema, ya que se obtiene por descortezamiento del alcornoque, sin cortar ningún árbol y esa “cosecha” se realiza cada 9 a 12 años. En 1 cm3 de tejido hay más de 40 millones de células. Su composición química incluye: suberina (45%) y lignina (27%), celulosa y polisacáridos (12%), ácido tánico (6%), cera (5%) y otras sustancias (5%).

Ligereza. Se debe a que el 90% de su volumen es aire, lo que se traduce en una densidad baja. Por lo tanto, es un material cinco veces más ligero que agua, y ya que no absorbe el agua, es prácticamente imposible de hundir.

Impermeabilidad. El corcho es casi impermeable gracias a la suberina y la cera que contiene, aunque se trata de una impermeabilidad no absoluta ya que deja fluir lentamente el gas debido al contenido gaseoso de las células.

Químicamente inerte. El corcho es químicamente inerte. Su estructura no sólo es impermeable a los líquidos y gases, pero también en contacto con ellos no entra en reacciones químicas y que no destruye. El tapón también conserva la neutralidad de sabor y olor, y no absorbe olores.

Resistente a la corrosión biológica. La corrosión es el resultado de las condiciones favorables de humedad y la superposición de putrefacción. El aumento de la resistencia a la corrosión, del corcho, se debe, entre otros, a que contiene taninos y ausencia de material de proteína susceptible a la degradación. Se conserva una resistencia a hongos y moho. Sus superficies y estructuras no son el medio para la formación de moho, no crean las condiciones para los asentamientos de los mismos.

Un excelente aislamiento térmico. El coeficiente de conducción de calor del material es 0,037-0,040 W / (mK). Además de esta ventaja es digno de mención el elevado calor específico. En contraste con los otros materiales, el corcho conserva propiedades de aislamiento en un amplio rango de temperaturas. A este respecto, mucho más alto que por ejemplo poliestireno, que bajo la influencia de la alta temperatura se evapora. Gracias a la debilidad del corcho de conducción térmica es siempre agradable al tacto. Este material también tiene la propiedad de estabilización de la temperatura del aire y la humedad.

Excelente aislamiento acústico y aislamiento de vibraciones. El tapón puede absorber de 30 a 70 % de tonos, en los rangos de frecuencia de 400 a 4000 Hz. La estructura del corcho y su flexibilidad le permite suprimir simultáneamente los sonidos del aire, el impacto y eliminar los puentes de sonido de la zona. Corcho gracias a su estructura específica absorbe las ondas de sonido y vibraciones.

Resistente a las llamas. Corcho retiene resistencia al fuego en euro clase E. Este detalle, sin embargo, depende de muchos factores. Por lo general, tableros de corcho debido a la alta inercia térmica son resistentes a la llama.

Elasticidad. La elasticidad es la capacidad de recuperar el volumen inicial tras sufrir una deformación que justifica, entre otras, su utilización como tapones. El corcho puede comprimirse hasta casi la mitad de su longitud sin perder ninguna flexibilidad, y recupera su forma y volumen en cuanto deja de presionarse.

Antiestático. En la superficie del corcho no se acumula la electricidad estática, en otras palabras, la tapa no está electrificada, por lo que no existe aquí fenómeno de atraer y absorber el polvo. Por lo que las superficies de corcho son tan fáciles de limpiar. Para las personas alérgicas y asmáticas uso del corcho, significa la limitación de contacto con los alérgenos.

Extremadamente durable. El tapón se encuentra entre los materiales orgánicos más duraderos. Prácticamente no están sujetos al envejecimiento y a pesar del paso de los años, incluso sin someterse a la cirugía de impregnación, no pierde sus propiedades, e incluso algunos medio ambientes las preservan (por ejemplo el agua de mar).

Tratamiento fácil. Para corcho se utilizan las herramientas simples de corte. Se adhiere bien a las superficies irregulares ya que se adapta a su forma. Tiene buenas propiedades adhesivas, por lo que es fácil de pegar a las diversas superficies.

Salud neutral. Este material no es perjudicial para la salud. No es tóxico, ni en contacto con la piel o después de entrar accidentalmente en contacto gastrointestinal. No causa alergias. No irrita la conjuntiva del ojo y las membranas mucosas de la nariz, tampoco las vías respiratorias.

Amigable con el medio ambiente. El corcho es un material procedente de los árboles que se regeneran a sí mismos, por lo que su uso no daña el medio ambiente.

Mecánicamente fuerte. Artículos de corcho tienen alta resistencia mecánica y la capacidad de retener propiedades mecánicas en el rango de temperatura de -80ºC a 140ºC.