Sí — siempre que la pared esté correctamente preparada. La superficie debe estar:
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limpia – sin grasa ni suciedad,
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seca – sin humedad,
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sin polvo – las superficies recién enlucidas o descascarilladas no son adecuadas,
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lisa – sin texturas pronunciadas ni acabados rugosos.
¿Por qué es importante? El corcho es un material natural — reacciona a los cambios de temperatura y humedad. Si lo instalas inmediatamente después de la entrega (por ejemplo, en invierno, cuando ha sido transportado a bajas temperaturas), puede cambiar ligeramente sus dimensiones al adaptarse a la temperatura ambiente. En la práctica, esto puede provocar pequeñas separaciones entre paneles, tensión en los bordes o que las esquinas se despeguen con el tiempo. Dejar que el corcho se aclimate ayuda a evitar estos problemas.
Por experiencia sabemos que algunas personas omiten esta etapa — y lamentablemente es la razón más común por la que los paneles de corcho se desprenden de la pared. Por eso preferimos mencionarlo desde el principio. Una superficie bien preparada es la base de una instalación duradera.
Si no estás seguro de si tu pared es adecuada, envíanos una breve descripción o una foto. Te diremos si es una buena opción — o si sería mejor elegir otra solución.