El corcho destaca entre otros materiales de acabado. A diferencia de los paneles sintéticos tradicionales, ofrece un efecto suave sin sobrecargar visualmente el espacio. Su textura es sutil pero distintiva: combina a la perfección con tonos neutros y aporta profundidad y carácter al ambiente. En lugar de dominar la estancia, el corcho natural la envuelve con una calidez agradable.
Además, el corcho natural es un material obtenido de forma responsable: se extrae de la corteza del alcornoque sin talar el árbol. También es seguro para el uso diario: no libera polvo, no provoca alergias y no atrae la suciedad.